quiere algo sostenible

"Amigas íntimas" AdelA CasadO

Sueño y plática / rosina valcárcel

a D.A.

Sueño a menudo el sueño sencillo y penetrante de una mujer ignota que adoro y que me adora, que, siendo igual, es siempre distinta a cada hora y que las huellas sigue de mi existencia errante.

PAUL VERLAINE

Publicado: 2017-11-16

Desperté algo extraña. Intercambié misivas. Emocionada me alisté rauda y salí de casa a las 3: 30 de la tarde. Caminé muy despacio,  imaginando las emociones de un cuerpo humano quebrantado por una enfermedad maldita, y retado por su medio ambiente, por su historia y por sus propias turbaciones y temores. En la puerta oré el mantra: OM OM OM…3: 45 toco la puerta. Me abre Marilú, la trabajadora antigua, nos abrazamos. Paso a lavarme las manos. Sale Doris, la hija mayor, nos besamos. Le entrego un paquete con granadillas y una cristalina bolsita rosada con piedras de cuarzo para su mamá.  

Mi amiga Desiré está acostada en una cama especial, recibiendo oxígeno. La penúltima vez que la vi fue el sábado 3 de junio, cuando pude darle veinte ejemplares de la antología que editamos: Cartas, testimonio y celebración de la amistad. Y la última vez fue en agosto, me parece, en la Feria Internacional del Libro, cuando Noé delirante recibió un homenaje, ahí sólo pude darle un beso a la volada en la mejilla izquierda.

Su carita hermosa está algo hinchada (creo que por los corticoides que absorbe). Está algo pálida. Trato de dialogar, es muy difícil. Entonces sólo me queda monologar durante 15 o 20 minutos, ella mueve su cabeza en un sentido u otro. A veces dice:--Si…Otras…algo muy breve. Acaricio una de sus largas manos bellas, acaricio su tibio brazo derecho, acaricio su frente límpida. Le doy saludos de las camaradas y los compañeros, amistades, colegas. Le hablo de las personas que apreciamos… Le hago bromas y sonríe un poquito. Cuando le narro que se están haciendo nuevas tareas a favor del compañero Roland, entre sorprendida y contenta, abre los singulares ojos grandes y a sus anchas sonríe, sólo ahí la sentí más cerca.

Noto que su cuerpo está incómodo, que tiene sueño, llamo a su hija, me quedo en el umbral de la puerta…Ingreso a la habitación, a mi amiga le doy un beso en la frente, le queda un leve corazón pintado y salgo muy despacio. Retorno pensativa, mi andar es más lento. Rememoro los días compartidos con mi amada, los paseos a Punta Negra, las veladas, las tardes vividas, los libros, los trabajos, los obsequios, el diálogo fecundo entre tacitas de café, y bocaditos salados con música latinoamericana.

La habitación da al jardín, está rodeada de algunas plantas, un cuadro de una mujer, un florero y un televisor con filmes, que crean una atmósfera de armonía, más o menos apacible. El árbol de Desiré cantando viene, silbando va.

Las plumas de la alborada iniciaron el vuelo suave y en voz baja. Los signos vitales cada día van desvaneciéndose. Mi musa desea alzar viaje, serena, con sus cejas egipcias y su nariz graciosa, envuelta con la ternura intermitente de sus hijos, la atención diaria de Doris y la de Ernesto, su pareja a menudo al lado.

Descubro el silencio el martes de su nombre mordido, vivaz y calcinado.

Inquiero: ¿Hay que estar prevenidos para su partida en breves semanas? Quizás, pero no tristes, sino cavilando pues ella ha pasado su vida intensa con dignidad, y también sus días finales, como ella decidió.

Pajarita mora, ser tu amiga me basta.

Grazie, signora mia. 


10:26 (Hace 24 horas)

Dorian escribe:

--Hermoso reencuentro.

Así es la vida, querida Silvia, los amigos se nos van y se nos vienen, a veces bravos y a veces mansos como el río de Heraud.

¿Cómo no sentir propias las agonías de quienes amamos?

Pero la vida sigue su curso en este universo infinito donde no somos más que un grano ridículo de arena.

Cualquiera sea su coordenada, nuestra amiga está presente siempre, y eso es suficiente.

-----

Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desbordan el alma.   

(Julio Cortázar)


Miraflores 15 de noviembre del 2017


Escrito por

Rosina Valcárcel Carnero

Lima, 1947. Escritora. Estudió antropología en San Marcos. Libros diversos. Incluida en antologías, blogs, revista redacción popular, etc.


Publicado en

estrella cristal

la belleza será convulsiva o no será | a. breton