el blindaje continúa en el Congreso

PIER PAOLO PSOLINI: Valeria Di Blasio, 2004

Pier Paolo Pasolini

Apunte inicuo

(al amigo Miguel Ildefonso)

Publicado: 2018-09-28


Naces en Bologna ciudad de tradición política izquierdista  

Escribes poemas a los siete años de edad inspirado por la belleza natural de Casarsa.

Una de tus primeras influencias es el trabajo de Arthur Rimabud.

Te la pasas leyendo a Dostoievski, Tolstoi, Coleridge,

Shakespeare, Novalis…

A tus expensas en 1942 editas una colección de poemas en Friulan, Versi a Casarse, escritos a los 18 años.

(Hay quienes apuntan que publicas a los 19 años, mientras estudiabas en la Universidad de Bologna).

Tus fotos también fueron bien recibidas. Pier Paolo eras editor en jefe de la revista llamada Il Setaccio (The Sieve), pero fuiste despedido después de los conflictos con el director, que estaba alineado con el régimen fascista.

El viaje a Alemania te auxilió y percibiste el estatus "provincial" de la cultura italiana en esa etapa. Esta experiencia te produjo la revisión de tu opinión sobre las políticas culturales del fascismo y lentamente volver la hoja hacia una posición comunista.

2

Ojos lúcidos, dolientes. Piel tiesa hacia los pómulos hasta revelar la calavera. Frágil, pequeño, desgastado por sus miles de deseos, por sus miles de desesperanzas y tormentos, con el traje de un muchacho universitario. Como esos tipos linces, deportivos, jugando al béisbol y haciendo el amor en los autos. No enseña los cuarenta y cuatro años que tiene. (Dixit, Oriana Fallaci, 1966).

(…)

3

Luego torna el sol y baja la tarde, Príncipe

Las tinieblas a montones tienen aroma a sombras en cierne

El ocaso y la granizada creen volver de tiempos venerados y no gozados y no

Somos aptos de complacer ni de aguantar

Ya no concibo al frente mío la existencia ideal

Para ser trovadores, hay que tener tiempo pródigo

Lapsos y zonas de aislamiento son la manera

De que se plasme algo, ímpetu, ausencia, desenfreno, albedrío,

Para proveer forma al caos

Párpados hinchados y cuerpos dolientes por la sorpresa de revelarnos vivos.

¿Estaciones? Tenemos exiguas por desliz del final de la partida

Que se arroja en el crepúsculo aún lozano

Más por yerro también del cosmos humano

Que a los desheredados prohíbe el pan

Y a los bardos la armonía.



Lima, 28 septiembre 2018


Escrito por

Rosina Valcárcel Carnero

Lima, 1947. Escritora. Estudió antropología en San Marcos. Libros diversos. Incluida en antologías, blogs, revista redacción popular, etc.


Publicado en

estrella cristal

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